Cómo perderle el miedo a la autoridad

¿Quién es una autoridad para ti? Un profesor, el médico, un policía, el juez, tu jefe, tu madre que te dice cómo comportarte aunque ya tengas 40 años, un amigo al quien admiras y no quieres perder, tu padre, un compañero de trabajo que se quiere imponer a ti… La lista de personas a las que miras desde abajo, puede ser muy larga.

Digo muy conscientemente que «las miras desde abajo» porque cuando ves o aceptas a alguien como autoridad, le estás colocando por encima de ti, en una especie de pedestal, y con ello le concedes el poder sobre ti y le permites tomar decisiones sobre ti y tu vida que en teoría solo te corresponderían a ti tomarlas.

¿Comprendes por qué en ocasiones no sabes qué contestar a alguien a quien ves como autoridad? ¿Entiendes por qué no te sale el «NO»? Lo más probable es que sientas algún tipo de bloqueo, que te quedes en blanco, que no te salgan las palabras, que no consigas argumentar coherentemente o que luego, cuando llegues a tu casa, de repente se te ocurran un montón de ideas respecto a lo que podrías haberle contestado. Todo esto en su conjunto son síntomas de que estás teniendo miedo delante de esta(s) figura(s) que para ti es o son la autoridad.

Seguramente, cuando sientes este miedo, te surgen diferentes reacciones, emociones y/o pensamientos, como podrían ser: impotencia y enfado contigo mismo por no poder decir las cosas, rabia y agresividad hacia esa figura autoritaria, tristeza por no saber defenderte o realizarte con tus propias decisiones, la idea que lo más prudente es callar y aguantar y muchas reacciones más.

Si te pasa esto, que sepas que no estás solo y que son reacciones y miedos socialmente muy extendidos. Se podría decir que todo la estructura social se basa en ellos. Sólo si la mayoría de las personas tienen este tipo de miedo a la autoridad pueden existir jerarquías, el sometimiento a estas y la obediencia.

Con ello no quiero decir que hay que desobedecer por principio. Evidentemente, hay leyes y convenciones sociales que tienen un sentido. Todo lo que tiene que ver con el respeto hacia uno mismo, hacia los demás y hacia la naturaleza entra en esta categoría. Una persona emocional y psicológicamente sana comprende perfectamente que este tipo de normas son vitales y las cumple con agrado.
Es más, las tiene integradas y forman parte de su propia identidad. No se sentiría bien si fuera por ahí haciendo daño a si misma, a los demás o a la naturaleza.

Pero… ¿todas las normas, leyes, jerarquías y obligaciones son buenas y necesarias? La respuesta parece evidente. ¿Y qué puedo hacer si alguien me quiere obligar a cualquier cosa que va encontra del respeto que me tengo a mi mismo o a los demás o a la naturaleza? ¿Y si me quieren obligar, por ejemplo, a ponerme una mascarilla, aunque sienta claramente que esto va en contra de mi propia salud?, ¿y si me quieren obligar a medicar o vacunar a una persona, aunque yo sepa que esto podría perjudicarle su salud?, ¿y si me quieren obligar a no generar CO2, aunque sepa que las plantas lo necesitan o a talar bosques, disminuyendo así la cantidad de O2 disponible, para colocar en ese lugar placas solares o turbinas eólicas altamente contaminantes? En todos estos casos y muchísimos más, estaría moralmente obligado a decir que NO, a ejercer mi desobediencia civil, a no participar y a denunciar estas agresiones.

Pero aquí está el dilema. Internamente, sabes que deberías actuar, pero el miedo de rebelarte contra la autoridad que te quiere imponer estos actos inmorales es muy grande.

¿Qué puedes hacer? La respuesta es compleja y excede el margen de este artículo. Además, hay que tener en cuenta que son decisiones a tomar individuales y muy subjetivas. No hay reglas universales. Para ver dónde te sitúas tú en todo ello, sería importante que puedas entender qué miedos en concreto se te despiertan y cómo te sientes respecto a tu propia autoestima, tu empoderamiento, tus capacidades de superar tus miedos y qué necesitarías para conseguir esto último.

Intentaremos dilucidar todo esto con más detalle en la conferencia con el título:

Desobediencia civil: ser yo mismo ante la autoridad o cómo perderle el miedo y empoderarme conservando la salud.

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